El punto de partida del proyecto surge tras las reflexiones y valoraciones realizadas por asociaciones vecinales y otros agentes sociales sobre las últimas ediciones del proceso. A partir de ahí, el Servicio de Participación del Ayuntamiento planteó la necesidad de abrir una revisión del modelo para identificar fortalezas, detectar tensiones y redefinir conjuntamente cómo deben evolucionar los Presupuestos Participativos en los próximos años.
Durante el análisis inicial se han identificado varios retos relevantes: la dificultad de gestionar técnicamente un volumen muy elevado de propuestas en poco tiempo, la falta de claridad en algunos momentos del proceso de decisión, la necesidad de acompañar mejor a la ciudadanía en la formulación de propuestas o la conveniencia de repensar qué tipo de proyectos deben formar parte de los Presupuestos Participativos y con qué orientación estratégica.
Para abordar todo ello, el proyecto se ha estructurado en seis fases de trabajo compartido:
— una primera fase de diagnóstico social con asociaciones vecinales, colectivos y ciudadanía para identificar debilidades, fortalezas y primeras ideas de mejora;
— una segunda fase de diagnóstico técnico-político junto a personal técnico municipal y responsables políticos para contrastar los retos internos del modelo;
— una tercera fase de recogida de propuestas desde el ámbito técnico y político;
— una cuarta fase de contraste y generación de propuestas con agentes sociales y ciudadanía;
— una quinta fase centrada en la construcción del primer borrador del nuevo modelo;
— y una última fase de contraste, validación y presentación pública de la nueva propuesta de Presupuestos Participativos..
Seguimos trabajando junto al Ayuntamiento de Donostia en un proceso que combina escucha, facilitación y diseño colaborativo para construir unos Presupuestos Participativos más comprensibles, más compartidos y con mayor capacidad de generar confianza pública.